“El tiempo es un problema para nosotros, un tembloroso y exigente problema, acaso el más vital de la metafísica,” afirma Borges en “Historia de la eternidad”. A lo largo de su obra, sus reflexiones y perplejidades sobre la naturaleza del tiempo sucesivo, nuestra manera de percibirlo y sufrirlo, la relación entre el tiempo de los hombres y el conjetural tiempo (o atemporalidad) de Dios, accesible a nosotros –tal vez– a partir del éxtasis místico, han atravesado sus poemas, sus ensayos y sus cuentos. En este curso leeremos algunos de los textos más significativos relativos a este “tembloroso y exigente problema”, pues como propone el autor en “Nueva refutación del tiempo”: “el tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego”.
Docente: Carlos Gamerro