Una actividad familiar participativa que propone la creación de un mural colectivo.
Cada día tiene un color protagonista y, dentro del horario establecido, las familias pueden acercarse a pintar algo del museo que les haya gustado, dejando su huella en una obra comunitaria en permanente cambio.
Cada semana se inicia un nuevo mural y los resultados se comparten en el Instagram del museo.
Actividad familiar recomendada para niños y niñas a partir de los 5 años.